• 12 de enero
    Las tropas de Silvestre ocupan Afrau, espolón rocoso introducido en el mar; a unos once kilómetros (en línea recta) de Annual, pero a seis horas de marcha por caminos de cabras.
  • 15 de enero
    Silvestre, con sus fuerzas en descubierta, desciende hasta la hoya de Annual, se fija en tres colinas desnudas de vegetación y ordena plantar allí su campamento avanzado. Ante la nula resistencia, Silvestre hace chanzas del pesimismo del teniente coronel Dávila y el coronel Morales, respectivos jefes de Operaciones y la Policía Indígena.
  • 26 de enero
    En carta a Berenguer, Silvestre le hace ver el penoso estado de los caminos en el Rif; no tener dinero ni para pagar a los hambrientos jornaleros rifeños y del total abandono de las obras del vital ferrocarril de Batel a Drius, paralizadas en Tistutín desde el año 1917.
  • 28 de febrero
    Silvestre escribe a Berenguer advirtiéndole de “la inhumanidad” en que incurren ambos por la pasividad del ministro Eza ante la hambruna que devasta al Rif.
  • 8 de marzo
    El automóvil en el que Eduardo Dato volvía a su domicilio es acribillado a tiros por tres anarquistas catalanes, armados con pistolas automáticas. Alcanzado en su nuca y espalda, el jefe del Gobierno muere en el acto. Consternación en España y sus instituciones.
  • 10 de marzo
    Silvestre concluye su plan de operaciones, que hace llegar a Berenguer. El alto comisario pone objeciones, mostrándose conforme con el objetivo esencial: tomar Alhucemas.
  • 12 de marzo
    Allendesalazar forma su segundo gabinete. Eza sigue en su puesto. Ese mismo día, los españoles ocupan Sidi Dris y empiezan a fortificar este enclave costero que Silvestre deseaba asegurar desde que llegó a Annual. El Rif parece dormido: ni un solo tiro se oye.
  • Abril / mayo
    Berenguer mantiene al grueso de su ejército en la fértil Yebala. Obsesionado por derrotar a El Raisuni, reclama y obtiene la mayor parte de los suministros. En el sediento Rif, Silvestre apenas tiene ambulancias ni camiones, sus tropas están faltas de municiones (sobre todo de artillería) y la mayoría de sus ametralladoras (colt modelo 1911) son inservibles.
  • 22 de mayo
    Por terca influencia hostil del ministro Eza, la Junta de Defensa del Reino rechaza la adquisición de moderno material británico de guerra a módicos precios, que el general Villalba aconsejara comprar cuando él era ministro y sabía lo que hacía.
  • 1 de junio
    La columna Villar toma Abarrán, donde deja dos compañías. Nada más iniciar la columna su repliegue, los harqueños asaltan la posición. Villar entra en pánico y, en vez de reagrupar sus fuerzas, consiente su dispersión. La muerte de todos los oficiales y la pérdida en Abarrán de una batería de cuatro piezas es suceso insólito, que desconcierta a España.
  • 5 de junio
    A bordo del crucero Princesa de Asturias, Silvestre y Berenguer sostienen una violenta discusión. Todos los refuerzos que el primero pide al segundo le son negados.
  • 6 de junio
    Tras arribar a Ceuta y llegar a Tetuán, Berenguer le dice a Eza por cablegrama: “Actualmente, nada ofrece (el Rif) que pueda ocasionar la menor alarma o inquietud”.
  • 7 de junio
    Silvestre ordena fortificar una colina rocosa, a cinco kilómetros de Annual: Igueriben.
  • 17 de julio
    Igueriben queda sitiado por la harca, reforzada con dos cañones de los perdidos en Abarrán. El convoy de abastecimientos, pese a sufrir graves pérdidas, entra en la posición.
  • 18 / 20 de julio
    Son rechazados, uno tras otro, los convoyes con los que se pretendía abastecer a Igueriben. No hay agua ni comida ni esperanza. Pero hay hombres. Son españoles a las órdenes de un jefe excepcional: el comandante Benítez. Será laureado póstumo.
  • 21 de julio
    Fracasa el último intento de llevar agua a Igueriben. La exhausta guarnición sale a la desesperada. Algunos oficiales se suicidan, otros comparten la muerte con los rifeños que los acuchillan. Unos pocos soldados llegan a Annual. Silvestre es testigo de estos hechos.
  • 22 de julio
    De madrugada, se suceden los Consejos de Guerra. Entre resistir y retirarse, las opiniones se dividen. Al conocerse que la artillería solo dispone de veinte proyectiles por pieza, la retirada prevalece. En las cuadras al raso, el ganado muge. Lleva cuatro días sin beber.
  • 22 de julio
    Al clarear el día, Silvestre se decide por la resistencia. La huida de algunos oficiales, que escapan en automóviles, con sus equipajes a la vista, revienta la moral de la tropa. Poco importa que varios jefes den ejemplo, manteniéndose juntos y firmes. La Policía Indígena deserta y dispara contra los españoles. La desbandada es inmediata e incontenible.
  • 22 de julio
    En Annual, a todo el que pretende poner orden, sea oficial o soldado, se le ignora o se le mata. En el Izzumar fallece un régimen, porque el ejército aún no ha muerto. Silvestre, que ha visto caer a sus ayudantes y ve agonizar a sus tropas, no puede más y se pega un tiro.
  • 22 de julio
    Por la tarde, el general Navarro llega a Drius. Los montes que fueron de España arden, sus guarniciones también. Manda sobre tres mil hombres. No le parecen soldados de lo abatidos que están. En Drius tiene agua, víveres, artillería y municiones. Todo lo rechazará.
  • 23 de julio
    Al ordenar la retirada, Navarro confía en alcanzar Arruit para coger el tren de Melilla. Eso es soñar. La realidad es el muro de fusiles emboscados en el Igan. Un regimiento de Caballería cargará y morirá, cuatro veces, para impedir esa segunda muerte del ejército.
  • 25 de julio
    En Dar Quebdani, el coronel Araujo pacta con los Beni Said la rendición de su columna (novecientos noventa y ocho hombres) a cambio de cinco mil pesetas. Los españoles entregan sus armas y los benisaidíes los matan. El capitán Enrique Amador, contrario a rendirse y defensor de la aguada, muere al frente de su compañía de voluntarios. Araujo y unos pocos se salvan.
  • 25 de julio
    El teniente coronel García Esteban, jefe de la columna acantonada en Bu Bekker, decide replegarse hacia el Marruecos francés. Y cursa orden de evacuación a todas las posiciones. En una posición se niegan a retirarse: es Tazarut Uzai, la última de la línea.
  • 26 de julio
    El teniente Elías Bernal y el alférez Francisco Dueñas son los jefes de Tazarut Uzai. Al amanecer ven pasar la columna en retirada. Saben que están solos, pero se han propuesto resistir. Mandan sobre ciento dieciocho hombres, treinta y cinco de ellos indígenas. Nadie, ni españoles ni rifeños, se aparta de sus puestos. Tienen dos viejos cañones Krupp. Esperan a la noche. Para luchar y morir. De los ciento veinte defensores de Tazarut, sobrevivirán siete.
  • 28 de julio
    La columna Navarro pierde su artillería en la cuesta de Arruit y corre a refugiarse en la posición. Dos capitanes la salvan: Félix Arenas y José de la Lama. El primero cae entre los cañones que intentaba recuperar; el segundo, que ha rechazado el asiento que su coronel Jiménez Arroyo le ofrecía en el coche con el que huía junto a su hijo, busca hombres para defender el flanco del Garet. Logra reunir unos pocos y al frente de ellos muere.
  • 28 de julio
    En Intermedia A, el jefe de su valiente guarnición, capitán José Escribano, acude a parlamentar con los rifeños. Escribano se da cuenta de que es una trampa, se vuelve hacia sus hombres y les ordena: “¡Abrir fuego!”. La descarga mata al capitán y a cuantos lo sujetaban.
  • 2 de agosto
    En Nador se rinde el destacamento de Pardo Agudín. Los cabileños cumplen su palabra y los supervivientes alcanzan Melilla. El cadáver del coronel Morales, devuelto por Abd el-Krim, es desembarcado del Laya. Berenguer no acude al puerto ni al entierro.
  • 2 de agosto
    Berenguer informa a Eza de su audaz plan para rescatar a la columna Navarro: desembarcar en la Restinga y, bajo apoyo artillero de la Escuadra, avanzar hasta Arruit. Y a la par, desde Melilla, amagar “ofensiva general” hacia Nador. Berenguer solicita el acorazado Alfonso XIII. Eza le responde que debe “consultarlo” con el ministro de Marina.
  • 3 de agosto
    Los españoles cercados en Zeluán capitulan. Rendidos y muertos quedan.
  • 4 de agosto
    Eza designa al general Picasso como instructor de la causa por lo ocurrido en la zona de Melilla. La investigación de Picasso revelará los alcances del “Desastre de Annual”.
  • 4 de agosto
    Eza informa a Berenguer que Fernández Prida se opone al alistamiento del acorazado. A cambio promete enviarle “un contralmirante”. Berenguer, desesperado, conserva la suficiente calma para decirle al ministro: “El envío del contralmirante no es necesario”.
  • 6 de agosto
    Un consejo de generales reunido en Melilla decide, “prescindiendo de insensatas opiniones”, no acudir en socorro de Navarro y su gente, sitiados en Arruit. Los ministros Eza y Fernández Prida son, por sus actos, los inductores de semejante ignominia.
  • 9 de agosto
    Holocausto de Arruit. Navarro conviene con los Beni Bu Ifrur, Metalza y Beni Bu Yahi la rendición de sus exhaustas tropas, convencido de que los rifeños los dejarán llevarse a sus heridos. Los españoles dejan las armas en el suelo y salen. La matanza es inmediata.
  • 12 de agosto
    Berenguer informa a Eza de lo ocurrido en Arruit, pero sin facilitarle una cifra aproximada de bajas, por cuanto a Melilla han llegado sesenta y nueve “espectros” más que hombres y los prisioneros suman solo dieciocho (Navarro entre ellos). Faltan tres mil hombres. El ministro y el alto comisario acuerdan la fabricación y empleo de gases asfixiantes contra la rebeldía rifeña.
  • 13 de agosto
    Cesa el Gobierno de Allendesalazar, sustituido por el de Maura. Juan de la Cierva releva a Eza en Buenavista. Berenguer dimite, pero se le confirma en su cargo.
  • 15 de agosto
    Los rifeños emplazan una batería en el rocoso mesetón de Haxdú (Gurugú). Las piezas están allí por el sacrificio de los prisioneros, que tiran, como bestias, de los cañones. Dos desertores españoles ayudan a disparar esos cañones. Melilla avergonzada, mas no abatida. Una pregunta y su réplica lo resumen: “¿Disparan?”. “¡Que disparen!”.
  • 24 de agosto
    Real Orden por la que se le advierte a Picasso que, en su instrucción sumarial, ya iniciada en Melilla, no debe incluir al Alto Mando. De coroneles para abajo, cuantos jefes y oficiales así lo exijan sus responsabilidades; de generales hacia arriba, nadie en absoluto.
  • 17 de septiembre
    Reconquista de Nador. En el Parque de Intendencia, en Larache, se descubre una vasta trama de corrupción: un millón de pesetas obtenido por medio de reducir, al mínimo, los abastecimientos básicos a las posiciones y extorsionar a los proveedores.
  • 10 de octubre
    Españoles y rifeños luchan, sin darse cuartel, por la posesión del Gurugú. El temido macizo, plataforma cañonera sobre Melilla, es tomado por legionarios y Regulares.
  • 14 de octubre
    Reocupación de Zeluán. Los que allí se rindieron se cuentan por cadáveres momificados. Y son quinientos. Cabanellas denuncia a las Juntas de Defensa en altiva carta.
  • 24 de octubre
    Las columnas españolas entran en Monte Arruit, camposanto de un ejército indefenso e insepulto. No hay memoria humana (moderna) de aniquilación semejante. A la desolación que cubre España la sustituye un furor vengativo: en la prensa y el Parlamento.
  • 1922
  • 23 de enero
    Picasso concluye su Instrucción sumarial en Melilla y regresa a Madrid para redactar sus conclusiones. Su excepcional labor no tuvo ni tendrá igual en la historia militar.
  • 7 de julio
    El Consejo Supremo de Guerra y Marina abre causa sumarial a Berenguer. Más tarde lo hará con Navarro, imputado en la instrucción que dirige el general auditor Ayala.
  • 10 de julio
    Se constituye, en el Congreso de los Diputados, la Comisión de los Diecinueve: los parlamentarios que estudiarán las responsabilidades políticas. Su labor quedará en nada.

El expediente Picasso: las responsabilidades de la actuación española en Marruecos, julio 1921

Estudio sobre Marruecos. Edición e introducción (“En los trasfondos de Annual”) a cargo de Bernabé López García

Real Academia de la Historia